Los cuidados como paradigma y criterio para el diseño, planeación y gestión de nuestros territorios

Los cuidados ocurren en el territorio (Ana Falú, 2023). A partir de este  planteamiento de la arquitecta argentina Ana Falú es que proponemos reflexionar sobre la dimensión espacial del cuidado.   

Los conceptos cuidados y la organización social de los cuidados, han estado presentes en la agenda pública, en el debate público, en la academia, mediante distintas aproximaciones y dimensiones.  Principalmente para dar respuesta a la injusta organización social de los cuidados en América Latina, donde las mujeres tienen la carga más alta de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado (Moos, 2021), dedican un 74% (CEPAL en Falú, A, 2023). Estas brechas son además mayores en los quintiles de ingresos más pobres (PNUD; CEPAL, 2021). 

Los sistemas de cuidados públicos han sido uno de los principales instrumentos de política pública orientados a cerrar estas brechas en la organización social de los cuidados, al reconocerlos como derecho, y buscando la redistribución del uso del tiempo de las mujeres.

En México, se están iniciando las conversaciones hacia la creación de un Sistema Nacional de Cuidados, inspirado en el Sistema de Cuidados de Uruguay y el Sistema Distrital del Cuidado de Bogotá. A nivel local, en la Ciudad de México, la Constitución Política de la Ciudad de México  reconoce el derecho al cuidado, y para hacerlo efectivo en el territorio, existen algunas iniciativas piloto hacia sistemas locales de cuidado, como las UTOPÍAS, Unidades de Transformación y Organización para la Inclusión y la Armonía Social en Iztapalapa. 

Utopía Libertad Iztapalapa. 

Hay un contexto favorecedor en el país para implementar un Sistema Nacional de Cuidados que considere a la dimensión territorial como prioridad. El Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres 2020-2024 (PROIGUALDAD), señala la necesidad de que este sistema sea vinculante, y con presupuesto etiquetado, para que los municipios puedan desarrollar equipamientos para los cuidados. También, la Secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU), reconoce la importancia de un desarrollo territorial desde un enfoque de cuidados. 

Sin embargo, creemos necesario ampliar la discusión respecto a la dimensión espacial del cuidado desde un enfoque de género. Con relación al cómo y dónde planear, diseñar, implementar  y gestionar equipamientos e infraestructuras públicas para la redistribución social de los cuidados.  

Es en este sentido que nos gustaría aportar a la reflexión colectiva desde una mirada arquitectónica y urbanística, algunos elementos para avanzar hacia un paradigma de ciudad cuidadora.

Paradigma de los cuidados 

El paradigma de la ciudad de los cuidados o ciudad cuidadora es una reivindicación de la teoría y práctica de arquitectas, urbanistas y geógrafas (Massey, Rico y Segovia, Weisman, Tronto, Muxí, Falú, Madariaga, Chinchilla, Segovia, entre muchas otras) que posicionan al cuidado como una dimensión espacio temporal que permite poner en práctica los fundamentos y enseñanzas de la arquitectura y urbanismo feministas. 

No hay un consenso en una definición de los cuidados, es un concepto en progreso, lo que permite seguir explorando, ampliando y generando una definición situada socio territorialmente. Compartimos la definición más empleada en la literatura especializada,  “los cuidados son la organización y gestión cotidiana de un conjunto amplio de actividades, servicios, relaciones y recursos a fin de garantizar el bienestar de la sociedad” (María de los Ángeles Durán, 2018; Amaia Pérez Orozco, 2014; ONU Mujeres, 2018; ONU Mujeres y CEPAL, 2020 en Falú, 2023). 

A su vez el concepto de organización social de los cuidados, hace referencia a la forma en que se relacionan las personas que producen y reciben dichos cuidados, y reconoce distintos tipos de cuidado: público, privado, comunitario y familiar (Rosario Aguirre, Karina Battyany, Corina Rodriguez Enriquez o Cristina Carranco en Falú, 2023). 

El paradigma de la ciudad cuidadora reconoce que los cuidados tienen una distribución espacial y forma particular (Massey, 2005). Implica, por lo tanto reinventar el modelo de planeación y diseño urbano arquitectónico con el que nos hemos aproximado al diseño del territorio (Weisman,Kanes,L.2000). Un modelo dicotómico, que separa las esferas públicas y privadas, aumentando las desigualdades sociales y económicas, fragmentando la vida cotidiana; uno que no reconoce que las dinámicas cotidianas sociales, económicas y profesionales actuales de las mujeres han cambiado. Se señala que existen tres dimensiones que pueden facilitar el empoderamiento de las mujeres:  la dimensión personal, la dimensión relacional y la dimensión del entorno físico y normativo  (Kabeer,1999; VeneKlasen y Miller, 2002; ICRW, 2011; OXFAM, 2017).

El paradigma de la ciudad de los cuidados atiende las tres dimensiones, pero nos parece clave hacer énfasis en la importancia del entorno físico, del territorio, en la necesidad de transitar hacia un modelo de desarrollo urbano que haga frente al incremento de las desigualdades sociales y urbanas derivadas de la crisis socio climática actual. Ya que, como señala Lucas (2012),  la accesibilidad, la distribución, la ubicación de los equipamientos y servicios de cuidado, impactan en la vida de las mujeres, promoviendo el empoderamiento económico o la exclusión social. 

Una ciudad cuidadora, es una crítica a la ciudad productiva que genera usos estáticos, que jerarquiza y segrega a los usuarios. (Chinchilla, 2020). Chinchilla reivindica que las diferencias biológicas, físicas y cognitivas entre las y los ciudadanos deben ser valores a impulsar y preservar a través del diseño. Propone adaptar nuestros entornos urbanos, calles, equipamientos, espacios públicos, a usos alternativos de los que fueron pensados originalmente, en espacios que cuiden. Señala que para lograrlo se requiere de una gobernanza activa, que hace referencia a un tipo de gobernanza que no solo se limita al cumplimiento de las atribuciones definidas para cada dependencia, si no que propone una agenda de transformación y actividades para la promoción del bienestar colectivo, que puede incentivar y apoyar las actividades vinculadas a los cuidados.

Infraestructuras de cuidado con enfoque de género 

Madariaga y Novella (2021), señalan que una de las principales aportaciones de incorporar el enfoque de género al diseño de los espacios habitables, es ofrecer pautas sobre cómo albergar mejor los cuidados y cómo desde el diseño espacial se da soporte a este conjunto de actividades. El género actúa como una herramienta de innovación arquitectónica a través de la cual podemos diseñar entornos con mayor capacidad para responder a las necesidades cotidianas de la población, atendiendo a los diferentes y diversos modos y modelos de vida de nuestra sociedad actual (Madariaga y Novella, 2021).

Las infraestructuras del cuidado son aquellos equipamientos que buscan garantizar el ejercicio efectivo de los derechos de quienes reciben cuidados directos (infancias, adolescencias, personas mayores, personas con discapacidad, etc.) y de quienes los brindan, en su mayoría mujeres y mayormente no remuneradas o en condiciones laborales precarias. El fin de estas infraestructuras es incidir en las brechas de tiempo y recursos destinados a cuidar, con el fin de redistribuir, reducir y colectivizar las tareas de cuidado (Falú, 2023).

Diseñar equipamientos e infraestructuras de cuidados desde un enfoque de género, contribuye a la construcción de una política de inclusión social con equidad, a garantizar la autonomía económica de las mujeres, a jerarquizar los servicios de cuidados y a elevar los estándares de dicha actividad económica mediante espacios pertinentes para ello, así como para evitar reforzar roles de género mediante las actividades o programas que se incorporen (Falú, 2023).  

Un proyecto de equipamiento de cuidados desde un enfoque de género, busca desafiar los usos tradicionales del espacio impuestos por el género, y plantea un programa de usos y actividades que promueva el uso del tiempo de las mujeres para el ocio y develar su potencial creativo, así como conciliar el desarrollo profesional y personal de las mujeres, infancias y juventudes.  

Es aquel que se diseña desde la fase conceptual de forma colaborativa mediante metodologías de diseño innovadoras. Es adaptable, flexible a las trayectorias de vida de las mujeres, y las personas que brindan y necesitan cuidados, que reconoce la diversificación de modelos de vida y  organización de lo cotidiano, así como un proyecto que responde a las actividades, usos y costumbres, que busca reducir el trabajo no remunerado de cuidados al redistribuirlo.

Recomendaciones para planear y diseñar equipamientos de cuidado con un enfoque de género y climático 

Se reconocen dos dimensiones clave para planear un nuevo equipamiento de cuidados o adaptar uno existente, 1) Localización en función a la vulnerabilidad socio territorial y climática, y 2) Proximidad:

1. Localización en zonas de mayor vulnerabilidad socio territorial y climática.  Es necesario analizar la propuesta de ubicación de un nuevo equipamiento de cuidado o la adaptación de algún espacio existente, considerando el nivel de vulnerabilidad socio territorial y climática de los barrios, para reducir las brechas de desigualdad, considerando un enfoque de interseccionalidad. Se requiere realizar un análisis que considere variables poblacionales, socioeconómicas y espaciales o urbanas. Como la cobertura y demanda actual de servicios de cuidados desagregado por datos sociodemográficos, como quintiles de ingreso, densidad de población con jefatura femenina, así como cobertura de equipamientos y áreas verdes, nivel de accesibilidad a transporte público, tipo de riesgos presentes y los impactos locales del riesgo diferenciados por género. 

Hay distintas iniciativas que nos permiten priorizar las zonas de intervención, como la herramienta digital Mapa de Cuidados de México, que permite geolocalizar las infraestructuras existentes de cuidado públicas y privadas a nivel nacional.

2. Proximidad. Determinar la ubicación de los espacios de cuidado de acuerdo con el principio de proximidad permite tanto la reducción del uso del tiempo de las mujeres a los cuidados así como a aumentar su autonomía económica (Falú, 2023). En este sentido, es necesario planear los nuevos equipamientos o las adecuaciones a las infraestructuras existentes, cercanos a las personas que van a utilizarlos, para garantizar su uso y permanencia, así como diseñar los trayectos hacia los equipamientos, pensando en la experiencia de viaje hacia el equipamiento. 

Considerar la accesibilidad al equipamiento, diseñar los trayectos al espacio considerando la movilidad del cuidado, integrar una propuesta de movilidad activa y de transporte público, facilitar buses de acercamiento, sistemas de bicicleta compartida como bicitaxis, para dar soporte, si no existe una red local de transporte público en las inmediaciones del equipamiento.

Definición del programa arquitectónico

Madariaga y Novella (2021), reconocen a su vez, que integrar los criterios de proximidad, accesibilidad y plantear una distribución que promueva la independencia y autonomía económica de las mujeres, que mejora la percepción de seguridad, puede fomentar una espacialidad feminista y redistribuir los cuidados. 

Nos invitan a diseñar equipamientos de cuidado considerando lo siguiente: 1) Replantear las relaciones espaciales y jerárquicas para facilitar los cuidados y la corresponsabilidad. 2)Pensar en las medidas y cuerpos de mujeres diversas, dotando de mayor superficie a los espacios que apoyan de manera directa o indirecta las tareas de cuidado. 3) Mejorar la calidad espacial y arquitectónica de las actividades de cuidado en los espacios: baños, lactarios, cocina, comedores comunitarios.  

A su vez, nosotras sumamos que es necesario incorporar al diseño de los equipamientos un enfoque de adaptación climática, para desarrollar proyectos pertinentes al contexto y al paisaje en el que se insertan, en el que las condiciones climáticas de la región definan las estrategias de diseño, garantizando un diseño adaptado al clima. 

Ana Falú (2023),  destaca cuatro aspectos a considerar en el diseño de infraestructuras de cuidado con enfoque de género con los cuales coincidimos y fomentamos desde el estudio UMCLA, los cuales son: 1) impulsar procesos de diseño participativo para atender las demandas y necesidades según las personas que harán uso de esos espacios, 2) trasladar estas necesidades en un proyecto y programa arquitectónico con actividades que permitan fomentar los cuidados colectivos, 3) considerar la materialidad de las obras según el contexto de localización, es decir, proponer que los materiales y tecnologías propuestas sean responsivas al contexto y realidad climática,  y 4) promover entornos seguros y accesibles, mediante una ubicación y un diseño arquitectónico que permita la conexión con el entorno barrial.

Asimismo, Ana Falú, (2023) define tres aspectos a considerar para desarrollar un proyecto arquitectónico de espacios de cuidado con enfoque de género.

Cualidades espaciales. Definir programas arquitectónicos flexibles y adaptables, que permitan flexibilidad de usos, diversidad programática en relación a los cuidados a través de la consolidación de espacios comunes que promuevan la interrelación social, los cuidados colectivos, y buscar que la distribución y configuración de los espacios promueva espacios de descanso y permanencia  ademas de recorridos para mantener contacto   visual con todo el equipamiento aumentando la percepción de seguridad y promoviendo encuentros

Gradualidad de los espacios. Buscar un equilibrio entre los espacios privados para la contención como baños, lactarios, consultorios.  Además de generar secuencias y transiciones entre espacios públicos y privados. 

Relación con el entorno. Promover equipamientos que se inserten en la dinámica local del barrio, mediante espacios semipúblicos y un diseño que permita la relación con el entorno barrial. 

Es necesario ampliar nuestra aproximación a los equipamientos e infraestructuras de cuidado

Estamos acostumbrados a pensar en las infraestructuras de cuidado como espacios cerrados, privados, con un programa estático, poco flexible, como las guarderías o centros de día. Hay que atrevernos a desafiar estas ideas limitantes de lo que hemos entendido por equipamientos de cuidado.  La arquitecta española Izaskun Chinchilla, nos invita a pensar en infraestructuras flexibles, adaptables y progresivas; propone adaptar todos los espacios de la ciudad, para que en su conjunto generen la ciudad cuidadora. 

Creemos necesario explorar todas las posibilidades para adaptar y rehabilitar los equipamientos urbanos existentes y los nuevos para que sean espacios de cuidados comunitarios, pero también vemos una posibilidad en que los espacios públicos abiertos, áreas verdes, parques lo sean. Hay que abrir la conversación y definir colectivamente los elementos urbanos que constituyen o nos permiten acercarnos a una ciudad cuidadora, que promueven una experiencia justa en la ciudad.  

Soltando algunas ideas, nos gustaría imaginar que un equipamiento de cuidados barrial pueden ser los comedores públicos, los mercados, las escuelas públicas, las bibliotecas públicas, una red de parques públicos verdes, las paradas de transporte público. Adaptar estos equipamientos para ser espacios de cuidado, requerirá integrar un programa de baños públicos, comedores, lactarios, mobiliario para el descanso, un diseño adaptado al clima. Ante el aumento de la temperatura urbana, es necesario  adaptar todos los edificios públicos de las ciudades para que sean refugios climáticos y sean equipamientos de cuidado para las personas trabajadoras o las que caminan por la ciudad.

Al ampliar nuestra aproximación de los equipamientos que brindan cuidados será necesario generar pilotos, prototipos, tipologías de cuidado para la adaptación a edificios y espacios abiertos; continuar explorando las posibilidades de las Utopías, como prototipo de equipamiento urbano de cuidado, así como acciones a mediano y largo plazo, reformas, agendas,  necesarias para garantizar el criterio de cuidado en toda la obra pública.  

Retomemos la invitación de Chinchilla, de Falú, de la Ciudad Cuidadora, y pensemos más allá de servicios de cuidado estáticos, y activemos propuestas de diseño orientado hacia una ciudad que brinde cuidados, que todos sus equipamientos, infraestructuras, edificios públicos, áreas verdes y parques sean soportes y facilitadores para los cuidados. 

UMCLA_

Referencias

Bowlby, Sophia & McKie, Linda. (2018). Care and caring: An ecological framework.

Chinchilla, Moreno, Izaskun, 2020. La ciudad de los cuidados. La catarata.

Falú, Ana, 2023. La perspectiva de género en las infraestructuras de cuidados. Argentina. ONU MUJERES.  

Leslie Kanes Weisman (2000). “El derecho de la mujer a un entorno propio. Manifiesto”. Zehar: Revista de Arteleku, n.o 43, Diputación Foral de Gipuzkoa, pp. 36-39.

Massey, D. (2005). For space. Sage

Sánchez de Madariaga, Inés,  Novella Abril, Inés. 2021. Proyectar los espacios de la vida cotidiana. Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática. Dirección General de Innovación Ecológica en la Construcción.

Naciones Unidas. (2024). Transformar los sistemas de cuidados en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de Nuestra Agenda Común. Documento de política del sistema de las Naciones Unidas. Asuntos de Género, CEPAL.

La ciudad que deseamos

Propuestas para la futura Presidenta de México y Jefa de Gobierno de la Ciudad de México: hacia ciudades responsivas a las necesidades de las mujeres.

Amanecimos el 3 de junio de 2024 con noticias históricas: México eligió a la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo como primera mujer Presidenta en su historia, quien además ha sido la más votada en elecciones federales. En la Ciudad de México, Clara Brugada será la próxima Jefa de Gobierno, convirtiéndose en la segunda mujer en ocupar dicho cargo. Claudia Sheinbaum fue la primera mujer electa que ejerció ese cargo. 

Compartimos públicamente nuestra felicidad y nos sumamos a la celebración por este hito histórico. Esperamos se refleje también en un triunfo para los territorios, que represente oportunidades para las ciudades mexicanas y en especial, para nuestra Ciudad de México. 

Desde nuestra perspectiva urbana, queremos compartirles algunas reflexiones sobre las implicaciones y significados que genera este hecho para las ciudades latinoamericanas, y las mujeres que las habitamos.

Deseamos que este triunfo trascienda la representación simbólica y se convierta en una brújula que redireccione la forma de diseñar, planear y gestionar nuestros territorios y nuestras ciudades, que permita reconfigurar los diversos territorios que conforman el país. Como señala Latour (2019) “Para resistir a esta pérdida de orientación común, será necesario «aterrizar» en alguna parte. De ahí la importancia de saber cómo orientarse”.

La ciudad que anhelamos las mujeres

En México el 52% de la población somos mujeres. En la Ciudad de México, somos casi cinco millones de mujeres. Todas anhelamos, necesitamos y demandamos que nuestro cuarto y vivienda propia,  sea adecuada, asequible, y bien ubicada, con acceso a equipamientos de cuidado1 barriales, a espacios públicos, equipamientos públicos, con un sistema de movilidad digno y con autonomía económica.   

La ciudad que deseamos, que nos inspira, es flexible y adaptable: es una ciudad que se planea y diseña desde la urgencia climática y social, una que prioriza proyectos, obras,infraestructuras barriales con enfoque climático y género transformador. 

Desde nuestra perspectiva estamos convencidas que desde sus respectivos cargos públicos, Claudia Sheinbaum2 y Clara Brugada atenderán dichas necesidades desde una gestión feminista, que fortalezca y genere políticas públicas género transformativas, instrumentos normativos, con presupuestos destinados para garantizar la atención a estas demandas.

Demandas, vigilancia y colaboración

El reto para impulsar y gobernar con una agenda urbana feminista es inmenso. Reconocemos la dificultad que enfrentarán en su gestión, los retos de materializar sus propuestas y convertirlas en políticas públicas. Por eso, más que un rol de vigilancia, ya que el escrutinio de toda la maquinaria patriarcal lo tendrán, como señala Dhayana Fernández-Matos, “las mujeres en cargos públicos son evaluadas más duramente”3. Debemos adoptar una actitud crítica y colaborativa. Buscaremos desde nuestra labor de arquitectas, urbanistas y diseñadoras urbanas, apoyarlas en consolidar una visión, en materializar y transformar estas demandas y anhelos urbanos de las mujeres, en proyectos urbanos arquitectónicos y planeación urbana que lo reflejen. 

Busquemos sumarnos a esta reconquista de nuestros territorios, apoyemos en consolidar una ciudad con justicia de género. Derecho a un cuarto propio, a una vivienda propia, a espacios públicos dignos, a equipamientos de cuidado, a trabajos que concilien vida privada y pública, todo desde una perspectiva climática y de género, una arquitectura y urbanismo flexibles, adaptables, resilientes. 

Ambas candidatas electas señalan que no llegaron solas, sino que atribuyen su triunfo a las demandas históricas de miles de mujeres. Recordamos que las primeras arquitectas de México, María Luisa Dehesa y Ruth Rivera Marín, no pudieron elegir a sus representantes, ni exigir la garantía de sus derechos urbanos. Por ello, honremos la lucha histórica de todas las mujeres que permitieron que Claudia Sheinbaum y Clara Brugada sean hoy nuestras representantes populares.

Futuro de las ciudades: Gobernar con una agenda urbana con justicia de género y climática

Queremos invitarlas a gobernar con una agenda de justicia de género y justicia climática cotidianas. La forma en la que gestionen la crisis socio climática definirá el futuro de las ciudades. Tienen la oportunidad y responsabilidad de promover una planeación urbana compacta, accesible, próxima, inclusiva, resiliente, que ponga en el centro de las decisiones urbanas a los cuidados. A impulsar un modelo de desarrollo bajo en emisiones, un modelo que reconozca el valor económico de las tareas de reproducción de la vida, un modelo de transición energética hacia fuentes renovables a través de una agenda urbana con justicia de género. 

Las propuestas de su programa de gobierno deben atenderse desde una perspectiva espacial, lograr la transformación hacia una ciudad feminista. Enunciamos algunas de las propuestas de Clara Brugada que consideramos clave revisar y ajustar desde una perspectiva territorial y ofrecemos nuestra capacidad técnica para apoyarlas en materializar estas propuestas.

Propuestas del Programa de Gobierno 2024-2030 de Clara Brugada4 que consideramos deben atenderse desde una perspectiva territorial con enfoque climático y de género:  

Ciudad de las mujeres:

  • Fortaleceremos el programa SOS “No estás sola, la ciudad te cuida”. Construiremos el programa más grande y ambicioso para lograr una ciudad libre de violencia para las mujeres tanto en el espacio público como en el doméstico.
  • Ampliaremos el Programa “Siemprevivas, hogares sin violencias”. Se emprenderá un programa que impulse la prevención activa de la violencia hacia las mujeres y familiar, casa por casa y con atención inmediata. 
  • Construiremos una gran Utopía para las mujeres en cada Alcaldía que incluya, al menos, promoción de autonomía económica, atención de situaciones de violencia, servicios de salud física y mental, espacios de recreación, relajación y respiro. 
  • Pondremos en marcha, en coordinación con la Federación, el Programa “No dejar a ninguna niña atrás”, que impulse el derecho al futuro de todas las niñas y les permita delinear y soñar sus proyectos de vida. 

Ciudad del bienestar, ciudad de los cuidados:

  • Construiremos un sistema público de cuidados de alta calidad y cobertura que permita reducir, revalorar y redistribuir las tareas de cuidado.
  • En todas las alcaldías y basados y en el principio de proximidad, instalaremos: 
  • La red de centros de cuidado y desarrollo infantil más grande de la ciudad. 
  • Casas de día para la convivencia, el bienestar y el buen vivir de las personas mayores.
  • Centros de rehabilitación para personas con discapacidad con servicios adecuados para las distintas discapacidades en todas las alcaldías. 
  • Unidades de Servicio para Vida Cotidiana: lavanderías, comedores comunitarios, ludotecas, servicios de relajación, apoyo para las tareas de las infancias, entre otros servicios.

El estudio tuvo oportunidad de participar en la propuesta conceptual de una Utopía para la Mujer en Iztapalapa, proceso que nos dejó grandes aprendizajes que estaremos contentas de compartir con el fin de aportar hacia un replanteamiento del programa arquitectónico de las Utopías. Creemos que hay áreas de oportunidad para que sean equipamientos y facilitadores urbanos públicos que realmente redistribuyan los cuidados, fomenten la autonomía económica, política, física y emocional de las mujeres. Desde estos aprendizajes, ofrecemos nuestra capacidad técnica e interés en colaborar para concretar estas Utopías para la Mujer en todas las Alcaldías de la Ciudad de México. 

Llamado a la colaboración ¿ Qué le preguntarían a su futura Presidenta y Jefa de Gobierno?

Queremos cerrar estas reflexiones invitándolas a compartir las inquietudes y demandas urbanas que quieran preguntar a nuestras futuras gobernantes. Nos daremos a la tarea de compilar y redactar sus demandas en una carta colaborativa.

Proponemos partir de la siguiente:  ¿Qué políticas, planes, programas se requieren impulsar o adaptar para lograr la ciudad que deseamos, una ciudad que garantice los derechos urbanos de las mujeres para vivir una vida de bienestar?

Hacemos a su vez, un llamado a sumarse a la convocatoria colectiva y proponerle a nuestra futura Jefa de Gobierno un foro de debates de desarrollo urbano, planeación territorial y proyectos urbanos arquitectónicos para discutir colaborativamente las inquietudes y demandas de las necesidades espaciales de las mujeres en la Ciudad de México. Les estaremos actualizando respecto a la convocatoria por nuestras redes, estén pendientes.

UMCLA_

  1.  Equipamiento de cuidado se refiere a aquellos equipamientos públicos que brindan cuidados y alivian el trabajo de cuidado para las mujeres, guarderías, comedores publicos, baños publicos, etc.

    ↩︎
  2. https://claudiasheinbaumpardo.mx/wp-content/uploads/2024/03/CSP100.pdf ↩︎
  3. https://www.eluniversal.com.mx/opinion/latinoamerica21/claudia-sheinbaum-pardo-la-presidenta-de-mexico/
    ↩︎
  4. https://www.clarabrugada.si/_files/ugd/eec3f4_cf488d9d02ae491798f19dd5f7b1ac19.pdf
    ↩︎

Proyectos de peatonalización con enfoque de género

El Gobierno de la Ciudad de México lanzó en el 2023 la consulta pública “Camina tu Zócalo” para peatonalizar la Plaza de la Constitución, compartimos algunas reflexiones al respecto en una entrevista con el periódico nacional Reforma, que les dejamos por acá para ampliar la conversación.

La peatonalización del espacio público más importante del país es un logro para quienes habitan o visitan la Ciudad de México. El Zócalo-Plaza de la Constitución es un espacio público que recibe una diversidad de eventos de importancia local y nacional, como manifestaciones sociales o eventos culturales, que vislumbran una de sus principales características: su carácter plural y democrático. 

El proyecto da continuidad a la peatonalización de otros espacios del Centro Histórico, como Madero, Regina, Motolinia y Gante, que comenzaron a intervenirse desde inicios del siglo XXI.  Si bien estas iniciativas han tenido entre sus objetivos mejorar la salud pública al reducir la exposición a contaminantes por el uso del automóvil privado, consideramos que la peatonalización del Zócalo es una oportunidad para marcar un antes y después en cuanto a la planeación y ejecución de espacios públicos que incorporen las necesidades y las prácticas de movilidad de las mujeres, cuyo principal modo de traslado es a pie (32.46% de sus viajes)1

Desde nuestra perspectiva de arquitectas y urbanistas consideramos fundamental que en la planeación, diseño y ejecución de cualquier proyecto se incorpore la perspectiva climática y de género de forma transversal, para responder a los desafíos de la crisis climática y social actuales.

La iniciativa además de la peatonalización, busca generar espacios de permanencia, con mobiliario y vegetación. Ante esto, es necesario plantear un horizonte más congruente a los tiempos que vivimos y que el proyecto por un lado, se transforme en una zona de bajas emisiones, ampliando la peatonalización a un polígono mayor del centro histórico, y en una zona pública de cuidados, articuladora de espacios públicos de cuidado.

Para ello, proponemos los siguientes elementos para un diseño urbano con enfoque de género y climático en proyectos de peatonalización de espacios públicos:  

  • Diseño del espacio considerando las prácticas y necesidades de las mujeres, niñas y personas cuidadoras usuarias.
  • Generar talleres de diseño colaborativo para identificar las prácticas y actividades en el espacio, y definir la ubicación de los elementos urbanos: mobiliario, espacios de sombra, baños públicos y lactarios.
  • Diseño en red. Que la peatonalización se articule con el sistema de transporte público que permita a las mujeres, niñas y personas cuidadoras realizar sus trayectos de forma directa, corta y segura, y diseñarlos priorizando sus principales destinos.
  • Incorporar mobiliario urbano cómodo y funcional. Además de bancas, sillas y mesas, definir zonas de refugio climático y de cuidados, que incluyan bebederos, baños públicos, espacios para lactancia segura y área de juegos que sean de materiales de bajo mantenimiento y que sean amables al tacto.
  • Incluir espacios de sombra como refugios climáticos que permitan la permanencia, y reduzcan los efectos de isla de calor.
  • Espacios y trayectos correctamente iluminados, con un diseño de iluminación que permita habitar los espacios por la noche y aumentar la percepción de seguridad.
  • Sistema de señalización clara: mapas, flechas, nomenclatura de plazas y calles para que las y los peatones sepan dónde se encuentran y a dónde se dirigen. Con información diversa, incluyente y no sexista.
  • Incorporar un diseño urbano adaptado al clima, con una estrategia de infraestructura verde en todas las zonas de mobiliario y jardineras, incluir jardines de lluvia y captación de agua pluvial en los edificios y equipamientos aledaños.
  • Incorporar un programa permanente de activación del espacio público, generando actividades diferenciadas para el día y la noche. 
  • Generar indicadores de evaluación del espacio, para conocer la percepción de la transformación del espacio por las mujeres usuarias.

Desde el estudio de Urbanismo Mujeres y Ciudad en Latinoaméricaestaremos atentas a la implementación del proyecto, y buscando trabajar en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de México para aportar en la construcción de una agenda urbano arquitectónica que impulse y priorice proyectos con enfoque de género y climáticos. 

Las invitamos a estar atentas a las siguientes entrevistas de opinión y proyectos que estaremos publicando en nuestras redes. 

  1. Dato proveniente de la Encuesta Origen Destino en Hogares de la Zona Metropolitano del Valle de México 2017, de acuerdo con el Plan Estratégico de Género y Movilidad 2019 (SEMOVI, 2019).

    Referencias

    Proyecto Camina Tu Zócalo. Disponible en https://www.obras.cdmx.gob.mx/storage/app/media/Camina%20tu%20Zocalo/camina-tu-zocalo80124-1-1.pdf
    Entornos habitables Auditoría de seguridad urbana con perspectiva de género en la vivienda y el entorno. Col·lectiu Punt 6 Disponible en: https://www.punt6.org/es/books/entornos-habitables/)  
    SEMOVI (2019). Plan Estratégico de Género y Movilidad 2019. Disponible en:https://semovi.cdmx.gob.mx/storage/app/media/estrategia-de-genero-140319.pdf ↩︎

«Las mujeres no somos vulnerables, nos hace vulnerables el espacio de las ciudades» Entrevista Zaida Muxí

Que la ciudad te permita acceder a derechos en igualdad de condiciones sin depender de tus cualidades o características; eso es algo que ahora mismo no se puede hacer, no es cierto por cuestiones de economía, de clase, de origen, de conocimiento y también de género que refuerzan todas esas singularidades negativas digamos. Una mujer no es insegura, la hace insegura el espacio. A mí no me gusta hablar de inseguridad en la ciudad en ese aspecto de lo físico porque eso nos pone a las mujeres en situación de debilidad, y no lo somos: la sociedad nos hace vulnerables porque manda un mensaje de que el cuerpo de mujer es apropiable. Y al no generar espacios adecuados donde te puedas mover, te está diciendo también : «Este no es tu sitio». Hay decisiones sobre la ciudad que hacen que las mujeres seamos más vulnerables, pero no hay que olvidar que la casa es donde ocurren la mayoría de las violencias. Aun así, cuando se piensa en seguridad en las ciudades sin perspectiva de género solo se piensa en los delitos contra la propiedad, pero las mujeres tenemos miedo sobre nuestro propio cuerpo. En el fondo, la mujer sigue siendo un cuerpo extraño en la ciudad, después de una tradición de milenios donde se nos ha indicado que había que estar en casa; una fantasía, por otra parte, porque las mujeres han estado siempre también fuera de casa.

Lee la entrevista completa acá : «Las mujeres no somos vulnerables, nos hace vulnerables el espacio de las ciudades»

Congreso Internacional Género y Espacio, una calle, una caminata, una ley, un barrio, una ciudad.  

La semana del 8 al 12 de abril del 2019 se celebró el Tercer Congreso Internacional sobre Género y Espacio en la UNAM CDMX. Fueron días de reflexionar acerca de cómo se vive, se produce, se proyecta el espacio en función al género.

Un elemento clave que nos congregó a reunirnos es que el espacio no es neutro al género. La planificación urbana y el diseño de nuestras ciudades latinoamericanas han provocado divisiones entre las esferas públicas y privadas, fomentando los roles de género históricos que han sido atribuidos a mujeres y hombres. Sin embargo, en nuestras ciudades se ha cuestionado poco sobre cuál es la realidad de éstos roles de género, sobre cómo es la experiencia espacial de hombres y mujeres en las ciudades. Estas dicotomías privado / público ya no responden a la realidad de muchas mujeres, sin embargo muchas mujeres padecen día a día éstas ciudades fragmentadas.

Por lo que tenemos que empezar a cuestionar estos supuestos falsos de que las mujeres sólo pertenecen a la esfera privada y no a la pública, ya que las mujeres somos seres móviles, simplemente que poco se ha discutido sobre las particularidades de nuestros patrones de movilidad; que son distintos para grupos específicos de mujeres, depende el  contexto y espacio, centralidad, periferia, ciudades pequeñas, medianas. Fundamental entonces entender que el género no es ajeno a otra categorías como la clase, la raza, la condición socioeconómica. Por lo que si estamos comprometidos en generar ciudades más justas, hay que empezar a reconocer cómo éstos roles condicionan la experiencia urbana de hombres y mujeres, en la movilidad cotidiana, la vivienda, el espacio público. Hay que reconocerlos y redistribuirlos ya que como señala la Doctora Paula Soto ” El género y el espacio han sido normalizados y naturalizados, son construcciones sociales y culturales y como tales, hay que problematizarlas.”  

Una de las preocupaciones centrales al momento de pensar el espacio, el territorio desde el género, es que pasa cuando esta categoría se cruza con las desigualdades estructurales de clase y condición socioeconómica. Las ciudades han provocado inmovilidades o movilidades justas, ya que “Los patrones de viajes son uno de los aspectos de la vida más claramente condicionados por el género” (Levy, 2013). Considerando esto, se discutió sobre la importancia del enfoque de la Movilidad Cotidiana para comprender las experiencias de las mujeres. Esta temática se abordó en las mesas de Movilidad Cotidiana y Género, donde ponentes de México, Chile, Perú, Brasil y Países Bajos, expusieron sus trabajos sobre la necesidad de articular el desarrollo urbano y la planificación de la movilidad. No es posible que en la Ciudad de México trasladarse siga siendo un privilegio de ubicación, ya que una mujer puede invertir hasta 4 horas diarias de traslado y otra 20 minutos, y en condiciones de calidad de viaje muy distintas. Por lo que incorporar una perspectiva de género en el espacio es abordar urgentemente una planificación compacta y densa de nuestras ciudades mexicanas.

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Participé en la mesa 18 de Movilidad Cotidiana y Género donde platiqué sobre los resultados de mi tesis de maestría “Caminar en la periferia y en la centralidad, experiencias de movilidad cotidiana de mujeres en Santiago. Una aproximación desde la ciudad inclusiva y la justicia de género.” Compartí con colegas de México, Perú y de los Países Bajos que compartieron sus proyectos de investigación en relación a cómo las infraestructuras existentes provocan iniquidades en la movilidad y accesibilidad de las mujeres, sobre la violencia en el transporte público, sobre la incidencia y percepción de programas como el “Viajemos seguras en la Ciudad de México” y sobre las consecuencias de abordar el uso que le dan las mujeres a las calles y al espacio público desde un análisis de género.

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El Congreso también fue un encuentro y fortalecimiento de una gran red de investigadoras, académicas, profesionistas y activistas trabajando en torno a Género y Espacio. Desde el compromiso de tener ciudades más justas e inclusivas, cada una está transformando una calle, una caminata, una ley, un barrio, una ciudad.

“Tenemos una infraestructura urbana que no potencia la cultura del caminar”

Estuvimos platicando con Geanina y Patricia fundadoras de Ciudad Feminista en Chile, sobre la importancia de incorporar en nuestras ciudades una movilidad urbana responsiva al género que priorice y reconozca a la Caminabilidad como una forma de transporte.

Les invito a consultarla completa en el siguiente link :

https://www.ciudadfeminista.cl/blog/acoyani-adame-tenemos-una-infraestructura-urbana-que-no-potencia-la-cultura-del-caminar

 

 

La Reconquista Peatonal

La Reconquista Peatonal, el proyecto increíble de Nicole Pumarino y Karen Seaman en Santiago Chile es pura inspiración para seguir trabajando en la caminata y las ciudades. Es una invitación a reconquistar la ciudad caminando. En esta nota que les hicieron para el periódico la tercera, se comparten historias de algunos de los cien caminantes que nos hemos sumado a la reconquista y a seguir haciendo Ciudad a Pie.

Léanlas, que seguro les van a animar a ponerse sus zapatos más cómodos e ir a reconquistar sus calles, sus barrios, sus ciudades y al hacerlo volvernos más críticos y conscientes en si nuestra ciudad nos toma en cuenta o no. Y empezar a generar y a exigir cambios en cómo planificar nuestras ciudades a escala de la caminabilidad, una escala que abraza e incluye a todxs  ♥️

Link de la nota : https://www.latercera.com/tendencias/noticia/los-diarios-100-caminantes/343345/

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Paulista Aberta en Sao Paulo, un ejemplo de mujeres haciendo un cambio en la ciudad.

 

Recientemente tuve la suerte de conocer Sao Paulo como una local, caminar sus calles, sus barrios, conocer su arquitectura, sus proyectos urbanos, gracias a mis amigas Ana Nunes y Leticia Sabino, fundadoras del colectivo SampaPé (Sao Paulo a pie, Sampa se le dice de cariño). Sampa es una ciudad maravillosa, una metrópolis vibrante con sus 12, 106 920 hab. Es una ciudad bien interesante por su diversidad, complejidad, creatividad. Pero tiene un gran reto, como la mayoria de las ciudades latinoamericanas que han seguido un modelo de ciudad para el auto y no para las personas.

En Sampa, las mujeres son un actor clave para transitar hacia un modelo de ciudad incluyente. Uno de los proyectos concretos en que las mujeres están haciendo un cambio en la ciudad es en el área de Movilidad. Quizá sea porque las mujeres somos las que más caminamos y usamos el transporte público y al hacerlo vivimos la ciudad de una forma más directa, notamos las problemáticas cotidianas de la ciudad y por eso queremos involucrarnos en hacer cambios que mejoren la vida de todxs las personas en la ciudad.

De esta manera surge SampaPé : “mujeres dándose cuenta que deben pedir un cambio, pero a la vez participar, ser ese cambio en su ciudad “. Así Ana y Leticia, están trabajando para hacer de Sampa una ciudad más amable para todxs a partir de propuestas de movilidad urbana con perspectiva de género. Uno de los proyectos en los que participaron fue lograr que la Paulista, una avenida arteria de la ciudad se abriera a las personas cada domingo del mes. Este es un logro e hito para la ciudad de Sao Paulo, ya que demuestra que otra ciudad es posible. Así que durante mi visita aproveché para pedirle a Leticia que la recorriéramos y mientras caminamos me compartió reflexiones sobre el proceso, que ahora les comparto. 

Leticia tiene una relación muy afectiva con la Paulista ya que estuvo involucrada desde el principio para que ocurriera: “La paulista es un ejemplo de que es posible experimentar otras formas de vivir la calle, mirar a las personas caminando, verse a los ojos, y esto último, mirarse a los ojos, nosotras las mujeres lo hacemos muy poco en nuestro día a día “

También me dice que la Paulista Aberta nace como un proyecto de mujeres pidiendo un cambio para la ciudad: “Abre las puertas para relacionarse con el poder público, con las políticas publicas y con los tomadores de decisiones.” Así mismo me señala que en Sao Paulo la mayoría de las organizaciones peatonales son lideradas por mujeres, “porque es un tipo de movilidad que las mujeres practican mucho, son las que caminan más y las que mas sufren, por el miedo, por la forma en que te miran, por como la ciudad y la infraestructura no brinda las condiciones para hacer bien esos recorridos. Por estas razones muchas mujeres están involucradas en hacer esos cambios, y las que no están, las organizaciones tienen el reto de involucrarlas y hacerlas participes de este cambio.”

Así mismo me platicó que esta iniciativa se esta replicando en otras partes de la ciudad, no solo en áreas centrales, y esto es muy importante porque normalmente las áreas mas vulnerables y difíciles para las mujeres son en las periferias de las ciudades. Finalmente me comenta que el hecho de abrir a las personas y cerrar para los autos una avenida tan importante como lo es la Paulista, es importante porque todos experimentan la calle de una forma distinta y se cuestionan porque no puede ser así todos los días, no solo los domingos.

“Entonces empezar a preguntarse, significa empezar a exigir, luchar por tener calles seguras, lúdicas, felices todos los días del año. Porque una calle bien hecha, conectada, habla de una ciudad incluyente para las mujeres.”

Durante la caminata todo pasaba a nuestro alrededor, samba, clases de matemáticas, running, yoga, comida, arquitectura, música, perros, bicicletas, una ciudad vibrante, feliz. Así que Sampa tiene que seguir apoyando e impulsando a más mujeres a participar en proyectos que mejoran la ciudad, y así la ciudad será vibrante no sólo los domingos, sino siempre.

 

 

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Fotografías de Andrew Oliveira.

En este link pueden seguir a Sampapé:

https://www.facebook.com/sampape.sp/ 

http://leticialedasabino.wixsite.com/sampapeorg/sobre-nos

Y acá pueden conocer más sobre el proyecto de la Paulista Aberta:

 

 

¿Quién cuida en la ciudad?

 El pasado 21 y 22 de noviembre de 2017 asistí al seminario internacional “¿Quién cuida en la ciudad? Políticas urbanas y autonomía económica de las mujeres”, organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago Chile. Fue un encuentro muy especial para mí, ya que conocí y platiqué con mujeres que son referentes para quienes estamos interesadas en formarnos como arquitectas urbanistas con perspectiva de género. Mujeres como Zaida Muxí, Ana Falú, María Ángeles Durán,  Alicia Ziccardi, Caroline Moser, Olga Segovia, entre otras.

El seminario giró en torno a dos preguntas clave ¿Quién cuida en la ciudad? y ¿Cuál es la ciudad de los cuidados? por lo que las ponencias apuntaron a construir un diálogo/debate para buscar respuestas, propuestas a éstas. Así mismo un tema central del seminario fue, que las mujeres han sido las cuidadoras a lo largo de la historia, tanto en el espacio privado, el hogar, como en el espacio público. Sin embargo, el cuidado que se realiza en el espacio público ha estado invizibilizado y olvidado por la planificación de las ciudades. Es así que el seminario buscó proponer que la planificación urbana, las políticas públicas, reconozcan e incorporen los cuidados que las mujeres realizan en su vida cotidiana.

Así mismo este seminario buscó como señaló Olga Segovia, de la División de Género de la CEPAL, transmitir el mensaje de que una ciudad de los cuidados es una ciudad inclusiva :

“Una ciudad cuidadora implica avanzar hacia un nuevo paradigma urbano, hacia profundas transformaciones económicas, sociales y culturales e imaginar nuevas formas en las relaciones de género, de manera que mujeres y hombres pueden usar y disfrutar del tiempo y del espacio de la ciudad en condiciones de igualdad y en el pleno ejercicio de sus derechos.”

Ahora mencionaré algunos puntos que las ponentes reflexionaron en el seminario.

Olga Segovia nos señala que es urgente abordar el cuidado en la planificación y gestión de las ciudades, ya que solo así podremos habitar la ciudad con igualdad. Así mismo señala que no podemos seguir planificando las ciudades basadas solamente en la producción.  Así mismo señaló algunos puntos de lo que significa abordar el cuidado en la planificación urbana:

Primero, importante considerar las necesidades de la vida diaria en relación con la ciudad en diferentes escalas: desde las grandes intervenciones a nivel central hasta los barrios o conjuntos de viviendas situados en la periferia.

Segundo, una ciudad que reconozca, valore y acoja las labores de cuidado debe proporcionar el soporte espacial y físico necesario para realizarlas, y el apoyo que se materializa en equipamientos y espacios y servicios públicos.

Tercero, el cuidado como bien público. Una concepción del cuidado como problema de la esfera pública, comprende un cambio sustancial en su gestión de la ciudad. La perspectiva de igualdad de género para la ciudad no se expresa en la generación de propuestas y beneficios solo para las mujeres, sino para la sociedad en su conjunto.

Así mismo nos señaló que la igualdad de género en la planificación y gestión de la ciudad permite incorporar factores clave a los análisis y las políticas urbanas:

Por un lado, posibilita una concepción de la planificación centrada en la mejora cualitativa y localizada en el territorio donde se desarrolla la vida cotidiana de hombres y mujeres.

Por otro, el territorio urbano representa un espacio privilegiado para recoger las demandas ciudadanas, incorporarlas en sus planes de desarrollo y formular políticas que propicien la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

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 _Franz Falckenhaus  

Alicia Ziccardi incorpora la vivienda a la discusión sobre una ciudad cuidadora. Nos señala que las políticas de vivienda han sido productoras de desigualdad: “Hay mucha vivienda y poca ciudad, la ciudad debe cumplir su rol de interacción social”. Entonces esto lo articulamos con la ciudad de los cuidados, ya que no podemos seguir invizibilizando el rol de las mujeres como ciudadanas y los distintos modos en los que usan y están en la ciudad.

María Ángeles Durán, relaciona el tiempo y los cuidados en la ciudad. Señala que la ciudad tiene un rol de cuidadora, y se pregunta si ¿la ciudad busca cuidar en condiciones de igualdad a mujeres, hombres, ciudadanos?. Ante esto señala que hay límites dentro de estos cuidados, es decir, una mujer inmigrante, una mujer blanca, una mujer de raza negra accede a distintos cuidados, distintos límites. Además habló sobre el financiamiento de los cuidados en la ciudad. Históricamente el trabajo del cuidado no ha sido remunerado. Ante esto plantea que el Estado se haga responsable de esta tremenda desigualdad entre hombres y mujeres. Propone un Sistema de Cuidados Públicos, donde las entidades, instituciones se hagan cargo. Menciona también que una alternativa han sido las Cooperativas de Cuidado, de la economía feminista, pero que éstas siguen siendo financiadas por las mujeres.

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_Hilary Faye 

 

Por otra parte, Zaida Muxí, nos habló sobre la labor del Col·lectiu Punt 6 – Urbanismo con perspectiva de Género en Barcelona. Un equipo multidisciplinario de mujeres, comprometidas con realizar proyectos de arquitectura de proximidad y urbanismo cotidiano desde la perspectiva de género. Nos habló en específico sobre el trabajo que están realizando en el municipio de Santa Coloma de Gramanet, en el que están apostando por hacerla una ciudad feminista, creando un nuevo pensamiento urbano desde los feminismos. Así mismo nos habló sobre la metodología que implementan, señalando que es clave  tener indicadores , datos tangibles en proyectos con género, ya que son los que nos van a ir ayudando a construir una metodología de género aplicada al urbanismo para el futuro.

Por su parte, Ana Falú, señala que tienen que existir políticas públicas que fomenten una inversión social para el género en las ciudades, por ejemplo un sistema de plusvalías urbanas que se destinen al cuidado de las mujeres en la ciudad.

Caroline Moser por otra parte, propone ir de la planificación de género a la transformación de género. Señala que el género es un proceso. Dice que la noción de qué es el género, cómo incorporarlo a las ciudades y al urbanismo es distinta para feministas y para profesionistas como arquitectxs, urbanistas, etc. Menciona que el proceso de transformación del género representa un cambio en el paradigma de las políticas localizadas a las mujeres, es un acto político, porque representa cambios estructurales en las relaciones de poder de género.

Finalmente, asistir a este seminario fue muy motivante para seguir con mi investigación de perspectiva de género aplicada al urbanismo en Latinoamérica. Ya que lo que se compartió en este seminario apunta a buscar propuestas, soluciones en común, para mejorar nuestras ciudades latinoamericanas. Y como vimos, una ciudad de los cuidados, una ciudad con igualdad de género, es una ciudad en la que cabemos todxs los ciudadanos. Una ciudad planeada con perspectiva de género debería ser una obligación. Así que este es el camino para todxs los que estamos involucrados en temas de ciudad.

¡ Que no exista nunca más una ciudad en donde se omita la participación de las mujeres en el pensamiento, planeación y construcción de las ciudades !

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_Caro Ma