Zona de Bajas Emisiones Iztapalapa: Red de Movilidades y Cuidados

Hace unas semanas nuestra compañera Acoyani Adame tuvo el honor de representar a nuestro equipo integrado por Linda Moreno, Azucena Gollaz, Itzel Julieta Fuentes Morales, Pilar López Huidobro y Alejandra Benoso, en la premiación del “Concurso Vida Urbana: Ideas para la Transformación Urbana Sostenible”, celebrada en la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) en Madrid. Fue un taller para el intercambio colaborativo, compartimos con los equipos ganadores los aprendizajes y desafíos para consolidar las propuestas en proyectos viables para implementar en nuestros territorios. 

El concurso de ideas es financiado por la AGENCIA ESPAÑOLA DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO – AECID y la Comisión Europea, en el marco de la iniciativa LAIF City Life,  gestionado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y Ciudades Comunes. LAIF City Life apoya a gobiernos locales en la identificación y formulación de proyectos de desarrollo urbano y de inversión en infraestructuras localizadas en ciudades.

Nuestro proyecto Zona de Bajas Emisiones Iztapalapa: Red de Movilidades y Cuidados obtuvo el tercer lugar en la tercera edición del  “Concurso Vida Urbana: Ideas para la Transformación Urbana Sostenible”, en la temática “Movilidad baja en carbono”. 

Proponemos la primera Zona de Bajas Emisiones con enfoque de género y adaptación climática en la Alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México, con los siguientes objetivos:

1) Mejorar la interconexión multimodal en los viajes de primera/última milla y la conectividad a los equipamientos de cuidado a través de la consolidación de andadores peatonales, creación de una red ciclista conectada al transporte público y la transición de mototaxis a ciclotaxis eléctricos.

2) Integración de pabellones modulares de cuidado en las zonas de espera de ciclotaxis eléctricos, y en los entornos de los equipamientos de cuidado. 

3) Intervención del Vaso Regulador El Salado, se propone un parque inundable del “Cuidado Ecosistémico” como una estrategia para la adaptación climática local.

Durante el encuentro hubo diversos paneles, el primero para fortalecer los proyectos desde una perspectiva de género con arquitectas urbanistas expertas. Diana Giambiagi quien puntualizó la necesidad de proyectos urbanos resilientes a los impactos locales del cambio climático, Lucia Nogales quien recalcó la importancia del urbanismo comunitario y la innovación local para impulsar procesos urbanos a escala local, y Ester Higueras, puntualizando sobre salud pública y desarrollo urbano.  

A su vez, hubo un diálogo enriquecedor sobre la necesidad de una agenda que articule gestión local, gobernanza participativa y financiamiento para consolidar proyectos que plantean un cambio de paradigma. Con la participación de  Francisco Mugaburu de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), Ruth Acosta de la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas (FIAP), quien expuso el proyecto de movilidad ciclista en Guadalajara, México, impulsado por el programa EUROCLIMA+ y Mercedes Sánchez de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), sobre los desafíos urbanos actuales y los roles de la cooperación técnica.

Además participamos en una visita guiada para conocer el proyecto de transformación y regeneración urbano ambiental de Madrid Río y Matadero Madrid, proyectos planteados con un enfoque de justicia social y climática.

Como cierre de este magnífico encuentro, y en sintonía con el espíritu innovador del concurso, tuvimos un taller de co diseño para explorar una utopía urbana, cada equipo debía diseñar una propuesta de regeneración urbana en un territorio genérico, que respondiera a las múltiples crisis actuales: climáticas, geopolíticas, sociales. Fue inspirador compartir este espacio con colegas que están impulsando una agenda urbana arquitectónica con enfoque de género y feminista en Latinoamérica, como JUNTAS, FEMINGAS y Otra Ciudad.

Nos honra recibir este premio, que nos impulsa a continuar en nuestra práctica cotidiana de pensar y diseñar entornos dignos y justos para las mujeres, poniendo a los cuidados al centro del diseño. Pronto les estaremos compartiendo noticias sobre los avances y actualizaciones del proyecto. 

Auditoría de seguridad de género y “caminabilidad”: el nuevo programa de João Pessoa con una mirada de inclusión

Auditoría de seguridad de género y “caminabilidad”: el nuevo programa de João Pessoa con una mirada de inclusión

Mulheres Caminhantes | Auditoria de Segurança de Gênero e Caminhabilidade Terminal Santana

 

 

 

 

«Las mujeres no somos vulnerables, nos hace vulnerables el espacio de las ciudades» Entrevista Zaida Muxí

Que la ciudad te permita acceder a derechos en igualdad de condiciones sin depender de tus cualidades o características; eso es algo que ahora mismo no se puede hacer, no es cierto por cuestiones de economía, de clase, de origen, de conocimiento y también de género que refuerzan todas esas singularidades negativas digamos. Una mujer no es insegura, la hace insegura el espacio. A mí no me gusta hablar de inseguridad en la ciudad en ese aspecto de lo físico porque eso nos pone a las mujeres en situación de debilidad, y no lo somos: la sociedad nos hace vulnerables porque manda un mensaje de que el cuerpo de mujer es apropiable. Y al no generar espacios adecuados donde te puedas mover, te está diciendo también : «Este no es tu sitio». Hay decisiones sobre la ciudad que hacen que las mujeres seamos más vulnerables, pero no hay que olvidar que la casa es donde ocurren la mayoría de las violencias. Aun así, cuando se piensa en seguridad en las ciudades sin perspectiva de género solo se piensa en los delitos contra la propiedad, pero las mujeres tenemos miedo sobre nuestro propio cuerpo. En el fondo, la mujer sigue siendo un cuerpo extraño en la ciudad, después de una tradición de milenios donde se nos ha indicado que había que estar en casa; una fantasía, por otra parte, porque las mujeres han estado siempre también fuera de casa.

Lee la entrevista completa acá : «Las mujeres no somos vulnerables, nos hace vulnerables el espacio de las ciudades»

Congreso Internacional Género y Espacio, una calle, una caminata, una ley, un barrio, una ciudad.  

La semana del 8 al 12 de abril del 2019 se celebró el Tercer Congreso Internacional sobre Género y Espacio en la UNAM CDMX. Fueron días de reflexionar acerca de cómo se vive, se produce, se proyecta el espacio en función al género.

Un elemento clave que nos congregó a reunirnos es que el espacio no es neutro al género. La planificación urbana y el diseño de nuestras ciudades latinoamericanas han provocado divisiones entre las esferas públicas y privadas, fomentando los roles de género históricos que han sido atribuidos a mujeres y hombres. Sin embargo, en nuestras ciudades se ha cuestionado poco sobre cuál es la realidad de éstos roles de género, sobre cómo es la experiencia espacial de hombres y mujeres en las ciudades. Estas dicotomías privado / público ya no responden a la realidad de muchas mujeres, sin embargo muchas mujeres padecen día a día éstas ciudades fragmentadas.

Por lo que tenemos que empezar a cuestionar estos supuestos falsos de que las mujeres sólo pertenecen a la esfera privada y no a la pública, ya que las mujeres somos seres móviles, simplemente que poco se ha discutido sobre las particularidades de nuestros patrones de movilidad; que son distintos para grupos específicos de mujeres, depende el  contexto y espacio, centralidad, periferia, ciudades pequeñas, medianas. Fundamental entonces entender que el género no es ajeno a otra categorías como la clase, la raza, la condición socioeconómica. Por lo que si estamos comprometidos en generar ciudades más justas, hay que empezar a reconocer cómo éstos roles condicionan la experiencia urbana de hombres y mujeres, en la movilidad cotidiana, la vivienda, el espacio público. Hay que reconocerlos y redistribuirlos ya que como señala la Doctora Paula Soto ” El género y el espacio han sido normalizados y naturalizados, son construcciones sociales y culturales y como tales, hay que problematizarlas.”  

Una de las preocupaciones centrales al momento de pensar el espacio, el territorio desde el género, es que pasa cuando esta categoría se cruza con las desigualdades estructurales de clase y condición socioeconómica. Las ciudades han provocado inmovilidades o movilidades justas, ya que “Los patrones de viajes son uno de los aspectos de la vida más claramente condicionados por el género” (Levy, 2013). Considerando esto, se discutió sobre la importancia del enfoque de la Movilidad Cotidiana para comprender las experiencias de las mujeres. Esta temática se abordó en las mesas de Movilidad Cotidiana y Género, donde ponentes de México, Chile, Perú, Brasil y Países Bajos, expusieron sus trabajos sobre la necesidad de articular el desarrollo urbano y la planificación de la movilidad. No es posible que en la Ciudad de México trasladarse siga siendo un privilegio de ubicación, ya que una mujer puede invertir hasta 4 horas diarias de traslado y otra 20 minutos, y en condiciones de calidad de viaje muy distintas. Por lo que incorporar una perspectiva de género en el espacio es abordar urgentemente una planificación compacta y densa de nuestras ciudades mexicanas.

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Participé en la mesa 18 de Movilidad Cotidiana y Género donde platiqué sobre los resultados de mi tesis de maestría “Caminar en la periferia y en la centralidad, experiencias de movilidad cotidiana de mujeres en Santiago. Una aproximación desde la ciudad inclusiva y la justicia de género.” Compartí con colegas de México, Perú y de los Países Bajos que compartieron sus proyectos de investigación en relación a cómo las infraestructuras existentes provocan iniquidades en la movilidad y accesibilidad de las mujeres, sobre la violencia en el transporte público, sobre la incidencia y percepción de programas como el “Viajemos seguras en la Ciudad de México” y sobre las consecuencias de abordar el uso que le dan las mujeres a las calles y al espacio público desde un análisis de género.

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El Congreso también fue un encuentro y fortalecimiento de una gran red de investigadoras, académicas, profesionistas y activistas trabajando en torno a Género y Espacio. Desde el compromiso de tener ciudades más justas e inclusivas, cada una está transformando una calle, una caminata, una ley, un barrio, una ciudad.

¿Quién cuida en la ciudad?

 El pasado 21 y 22 de noviembre de 2017 asistí al seminario internacional “¿Quién cuida en la ciudad? Políticas urbanas y autonomía económica de las mujeres”, organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago Chile. Fue un encuentro muy especial para mí, ya que conocí y platiqué con mujeres que son referentes para quienes estamos interesadas en formarnos como arquitectas urbanistas con perspectiva de género. Mujeres como Zaida Muxí, Ana Falú, María Ángeles Durán,  Alicia Ziccardi, Caroline Moser, Olga Segovia, entre otras.

El seminario giró en torno a dos preguntas clave ¿Quién cuida en la ciudad? y ¿Cuál es la ciudad de los cuidados? por lo que las ponencias apuntaron a construir un diálogo/debate para buscar respuestas, propuestas a éstas. Así mismo un tema central del seminario fue, que las mujeres han sido las cuidadoras a lo largo de la historia, tanto en el espacio privado, el hogar, como en el espacio público. Sin embargo, el cuidado que se realiza en el espacio público ha estado invizibilizado y olvidado por la planificación de las ciudades. Es así que el seminario buscó proponer que la planificación urbana, las políticas públicas, reconozcan e incorporen los cuidados que las mujeres realizan en su vida cotidiana.

Así mismo este seminario buscó como señaló Olga Segovia, de la División de Género de la CEPAL, transmitir el mensaje de que una ciudad de los cuidados es una ciudad inclusiva :

“Una ciudad cuidadora implica avanzar hacia un nuevo paradigma urbano, hacia profundas transformaciones económicas, sociales y culturales e imaginar nuevas formas en las relaciones de género, de manera que mujeres y hombres pueden usar y disfrutar del tiempo y del espacio de la ciudad en condiciones de igualdad y en el pleno ejercicio de sus derechos.”

Ahora mencionaré algunos puntos que las ponentes reflexionaron en el seminario.

Olga Segovia nos señala que es urgente abordar el cuidado en la planificación y gestión de las ciudades, ya que solo así podremos habitar la ciudad con igualdad. Así mismo señala que no podemos seguir planificando las ciudades basadas solamente en la producción.  Así mismo señaló algunos puntos de lo que significa abordar el cuidado en la planificación urbana:

Primero, importante considerar las necesidades de la vida diaria en relación con la ciudad en diferentes escalas: desde las grandes intervenciones a nivel central hasta los barrios o conjuntos de viviendas situados en la periferia.

Segundo, una ciudad que reconozca, valore y acoja las labores de cuidado debe proporcionar el soporte espacial y físico necesario para realizarlas, y el apoyo que se materializa en equipamientos y espacios y servicios públicos.

Tercero, el cuidado como bien público. Una concepción del cuidado como problema de la esfera pública, comprende un cambio sustancial en su gestión de la ciudad. La perspectiva de igualdad de género para la ciudad no se expresa en la generación de propuestas y beneficios solo para las mujeres, sino para la sociedad en su conjunto.

Así mismo nos señaló que la igualdad de género en la planificación y gestión de la ciudad permite incorporar factores clave a los análisis y las políticas urbanas:

Por un lado, posibilita una concepción de la planificación centrada en la mejora cualitativa y localizada en el territorio donde se desarrolla la vida cotidiana de hombres y mujeres.

Por otro, el territorio urbano representa un espacio privilegiado para recoger las demandas ciudadanas, incorporarlas en sus planes de desarrollo y formular políticas que propicien la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

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 _Franz Falckenhaus  

Alicia Ziccardi incorpora la vivienda a la discusión sobre una ciudad cuidadora. Nos señala que las políticas de vivienda han sido productoras de desigualdad: “Hay mucha vivienda y poca ciudad, la ciudad debe cumplir su rol de interacción social”. Entonces esto lo articulamos con la ciudad de los cuidados, ya que no podemos seguir invizibilizando el rol de las mujeres como ciudadanas y los distintos modos en los que usan y están en la ciudad.

María Ángeles Durán, relaciona el tiempo y los cuidados en la ciudad. Señala que la ciudad tiene un rol de cuidadora, y se pregunta si ¿la ciudad busca cuidar en condiciones de igualdad a mujeres, hombres, ciudadanos?. Ante esto señala que hay límites dentro de estos cuidados, es decir, una mujer inmigrante, una mujer blanca, una mujer de raza negra accede a distintos cuidados, distintos límites. Además habló sobre el financiamiento de los cuidados en la ciudad. Históricamente el trabajo del cuidado no ha sido remunerado. Ante esto plantea que el Estado se haga responsable de esta tremenda desigualdad entre hombres y mujeres. Propone un Sistema de Cuidados Públicos, donde las entidades, instituciones se hagan cargo. Menciona también que una alternativa han sido las Cooperativas de Cuidado, de la economía feminista, pero que éstas siguen siendo financiadas por las mujeres.

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_Hilary Faye 

 

Por otra parte, Zaida Muxí, nos habló sobre la labor del Col·lectiu Punt 6 – Urbanismo con perspectiva de Género en Barcelona. Un equipo multidisciplinario de mujeres, comprometidas con realizar proyectos de arquitectura de proximidad y urbanismo cotidiano desde la perspectiva de género. Nos habló en específico sobre el trabajo que están realizando en el municipio de Santa Coloma de Gramanet, en el que están apostando por hacerla una ciudad feminista, creando un nuevo pensamiento urbano desde los feminismos. Así mismo nos habló sobre la metodología que implementan, señalando que es clave  tener indicadores , datos tangibles en proyectos con género, ya que son los que nos van a ir ayudando a construir una metodología de género aplicada al urbanismo para el futuro.

Por su parte, Ana Falú, señala que tienen que existir políticas públicas que fomenten una inversión social para el género en las ciudades, por ejemplo un sistema de plusvalías urbanas que se destinen al cuidado de las mujeres en la ciudad.

Caroline Moser por otra parte, propone ir de la planificación de género a la transformación de género. Señala que el género es un proceso. Dice que la noción de qué es el género, cómo incorporarlo a las ciudades y al urbanismo es distinta para feministas y para profesionistas como arquitectxs, urbanistas, etc. Menciona que el proceso de transformación del género representa un cambio en el paradigma de las políticas localizadas a las mujeres, es un acto político, porque representa cambios estructurales en las relaciones de poder de género.

Finalmente, asistir a este seminario fue muy motivante para seguir con mi investigación de perspectiva de género aplicada al urbanismo en Latinoamérica. Ya que lo que se compartió en este seminario apunta a buscar propuestas, soluciones en común, para mejorar nuestras ciudades latinoamericanas. Y como vimos, una ciudad de los cuidados, una ciudad con igualdad de género, es una ciudad en la que cabemos todxs los ciudadanos. Una ciudad planeada con perspectiva de género debería ser una obligación. Así que este es el camino para todxs los que estamos involucrados en temas de ciudad.

¡ Que no exista nunca más una ciudad en donde se omita la participación de las mujeres en el pensamiento, planeación y construcción de las ciudades !

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_Caro Ma

 

Urgente incorporar la Perspectiva de Género a la Planificación de las Ciudades

En el contexto de las ciudades latinoamericanas en las que va en aumento la cifra de mujeres víctimas de algún tipo de violencia en el espacio público es urgente replantear la manera en la que planificamos las ciudades, ya que al parecer el modelo actual está promoviendo éstas violencias. En este sentido, la Nueva Agenda Urbana NAU acordada en la pasada Conferencia de Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible Habitat III al tener como eje el Derecho a la Ciudad, y como uno de sus puntos clave promover Ciudades Seguras pareciera apuntar a resolver esta violencia. Sin embargo cabe cuestionarnos si este derecho a la ciudad busca, como señala Zaida Muxi (2011) resolver la “gran deuda del urbanismo con las mujeres en la ciudad”. Sobre esta misma línea diversas autoras mencionan que si bien la NAU posiciona el tema, no intenta resolverlo. Ana Falú co-organizadora de Femcity, un espacio alternativo simultaneo a Habitat III, señala que: “Estos espacios existen porque nos propusimos cuestionar y denunciar en el transcurso del proceso y en la definición de la Nueva Agenda Urbana la omisión de las mujeres en la planificación urbana y en la concepción de la ciudad”

En este sentido, los foros alternativos como Femcity buscan visibilizar la importancia de la inclusión de las mujeres en la planificación y gestión de la ciudad. Sumado a estos existen propuestas que buscan incorporar la perspectiva de género a la planificación y gestión de nuestras ciudades como la que plantean las españolas García Bujalance y Lourdes Royo (2012) sobre la que ahondaremos a continuación. Las autoras indican que una propuesta de perspectiva de género en el urbanismo debe incluir tres dimensiones: movilidad, accesibilidad y seguridad. Éstas dimensiones nos parecen claves de atender ya que son a su vez desafíos presentes en nuestras ciudades latinoamericanas. Las autoras mencionan que la propuesta tiene la intención de ver a la perspectiva de género como una herramienta útil para enfrentar los problemas ocasionados por el modelo de ciudad actual. Ahora hablaremos del aporte que la perspectiva de género hace en cada dimensión:

Movilidad. Las mujeres realizamos distintos recorridos en la ciudad, somos las mayores usuarias del espacio público y del transporte público por nuestros distintos roles como mujer. Como mencionan las autoras, la imposibilidad de un desplazamiento ajustado a las exigencias de la ciudad contemporánea genera exclusión social y laboral. Por ello, es fundamental la aplicación de la perspectiva de género en la identificación de pautas de desplazamientos, flujos e itinerarios. Así mismo como menciona Isabel Serra (2017) “se podría hablar de una movilidad del cuidado que no está considerada en la elaboración de ningún plan de transporte.”

Seguridad. Sobre esta dimensión las autoras señalan que uno de los objetivos principales del urbanismo debería ser que la mujer se sienta segura en la ciudad. Sin embargo las mujeres somos las que más sufrimos algún tipo de violencia de género en la ciudad. Por eso es urgente un rediseño de nuestras ciudades. Y como mencionan las autoras existen mecanismos urbanísticos para paliar estos problemas, como establecer tipologías que admitan compatibilidad de usos, exigir fachadas abiertas a la calle, adecuada iluminación de los recorridos principales, de los recovecos, calles secundarias, salidas de metro, paradas de autobús, etc.

Accesibilidad. Las autoras consideran que es primordial que la planeación urbana incorpore infraestructura y equipamiento con accesibilidad universal que vayan de acuerdo a los patrones de movilidad y uso del espacio de las mujeres.

Por lo tanto considero urgente que las ciudades latinoamericanas construyan su propia metodología integrando estas dimensiones. Así mismo ésta debería ir acompañada de distintas estrategias. Primero una política, es necesario promover políticas públicas de perspectiva de género orientadas al territorio y deben generarse con  procesos participativos. Segundo, una estrategia territorial, en la que sea obligatorio que los instrumentos de planificación territorial como planes de desarrollo urbano de las a nivel local, regional y nacional incluyan una guía urbana con perspectiva de género.  Tercero, una estrategia de monitoreo, en este caso deberíamos considerar el instrumento de La Auditoría de Calidad Urbana con perspectiva de Género (ACUG) del CollectiuPunt6, ya que es una herramienta de evaluación urbana que permite comprobar la aplicación transversal de la perspectiva de género en el urbanismo, tanto en los espacios como en la gestión, realizando un análisis o evaluación del espacio urbano a partir de cinco cualidades urbanas: proximidad, diversidad, autonomía, vitalidad y representatividad, por supuesto que tendría que estar adaptada al contexto particular de cada ciudad.

Finalmente como concluyen las autoras, en un contexto de crisis como el que estamos viviendo actualmente, es fundamental comprender la trascendencia de incorporar la perspectiva de género al urbanismo. Así mismo yo considero que incorporar la perspectiva de género en la ciudad es una forma de resolver la gran deuda histórica de las ciudades hacia las mujeres.

 

Referencias:
Bujalance, Susana & Royo, Lourdes (2012) La perspectiva de género en el urbanismo. Una perspectiva adaptada.  Cfr. Recuperado de https://laboratoriodeurbanismo.wordpress.com/2012/06/24/la-perspectiva-de-genero-en-el-urbanismo-una-aproximacion-conceptual-adaptada-7/
Ciocoletto, Adriana (2014). Espacios para la vida cotidiana, Auditoría de Calidad Urbana con perspectiva de Género, Ediciones CollectiuPunt6.
Falú, Ana recuperado de  http://revistabravas.org/article/23/la-nueva-agenda-urbana-y-las-feministas-en-hábitat-iii
Serra, Isabel (2017) Recuperado de http://www.newindie.org/movilidad-mujer/
Zaida Muxí Martínez, Roser Casanovas, Ciocoletto Adriana, Fonseca Marta & Valdivia Blanca, (2011). ¿Qué aporta la perspectiva de género al urbanismo?. En  Feminismo/s La arquitectura y el urbanismo con perspectiva de género. Recuperado de https://punt6.files.wordpress.com/2011/03/z-muxc3ad-martc3adnez-r-casanovas-a-ciocoletto-m-fonseca-y-b-gutic3a9rrez-valdivia.pdf